Cada vez más el mundo se ve de forma menos directa. Cada vez más vemos el mundo a través de numerosos dispositivos que paradójicamente nos acercan al mundo de forma más inmediata pero más indirecta, menos real y más virtual. De este modo muchos de nosotros que quizas nunca llegemos a tener los medios para viajar a varias partes del mundo lo hemos conocido por medio de algún medio: un estoico atlas fortuito en la biblioteca familiar o alguna enciclopedia en la escuela. Hojear para muchos de nosotros fue sin duda el primer contacto con el mundo que ha sido y que es. Luego están las películas y los documentales en la televisión. La caja de bulbos ha evolucionado para acercarnos en alta definición los detalles que teniamos acceso cuando nos eran relatados por algún afortunado que ya había estado en el lugar.
Y hoy con al advenimiento de la era de la información nos acercamos al mundo de forma más personal y más sofisticada, pero quizá no más cierta y fidedignamente. La cuestión de la veracidad en los medios se vuelve un imperativo categórico en esta época. La Wikipedia, la organización del conocimiento más grande que se haya empredido en toda la historia de la humanidad, requiere de constantes ajustes y revisiones debido a que, de hecho, cualquier persona puede ingresar una entrada a la enciclopedia universal. No, este post no es un llamado a establecer nuevas inquisiciones ni a anónimos poderes censores. Aspira a algo más sencillo, pero más imprescindible: la crítica.
La riqueza de fuentes de información no es motivo de rechazo o advertencia fascista, al contrario, es síntoma de libertad. Sin embargo, una era de la información no es ni de cerca lo mismo que una era del conocimiento, y hacia allá dirigimos nuestros esfuerzos. La información consiste en el dato simple, fuera de contexto, de nociones sobre su origen, su función ni su intención. El conocimiento es el systema, es decir, el todo, es el dato dentro de su medio ambiente, su historia, su paradero, es el dato orgánico, la información ecológica, como se dice en ciertos círculos.
Lo que vemos con alarma es la abundancia de información, la pletórica enormidad de datos y la casi nula preocupación por cuestionar su veracidad, con las graves consecuencias que esto puede traer. Los medios de comunciación en su mayor parte, están al servicio de los poderosos, haciendolos pregonar con sistemática insistencia determinados contenidos de información, que a fuerza de ser repetidos, terminan por convertirse en verdades para una amplia capa de la sociedad que no ha podido (o no quiere) acceder a otras fuentes de información ni mucho menos a cuestionar lo que se dice en los medios.
Esta falta de capacidad crítica es peligrosa, pues justifica muchas cosas. Si las personas no son críticas y suelen creer lo que se enteran por los medios, no corroborando tales informaciones, son con mayor frecuencia objetos de múltiples y repetidos engaños. Así, por citar un grave ejemplo, vemos que lso gobiernos emprenden una lucha contra el terrorismo, y la palabra se repite infinitesimalmente todos los días, y en ese discurso agresivo, destructor, necrófilo, xenófobo, se introduce la necesidad de hacer lo que sea para luchar contra el terrorismo, por erradicarlo del mundo, porque atenta contra la libertad y la seguridad. De este modo, las personas que a diario ven noticias sobre secuestros, robos, guerras, atentados, poco a poco va entrando en temor y en ese temor estará dispuesta a aceptar las medidas que los gobiernos consideren como "necesarias" para salvaguardar esa libertad. En los Estados Unidos y en Gran Bretaña, estan medidas incluyen el hecho de que se puede detener a cualquier persona sin una orden de aprensión y sin mediación de juicio alguno, que se puede entrar a cualquier casa y revisarla sin avisos ni permisos de ninguna autoridad y que mucha información personal puede ser utilizada y revisada sin consentimiento de nadie. Cualquier parecido de lo anterior con las medidas tomadas por Hitler cuando subió al poder no son pura coincidencia.
El conocimiento, como furto de la reflexión crítica, nos hace darnos cuenta de la realidad y ver que la realidad somos nosotros y no lo que dicen los medios que somos nosotros. La crítica es un ejercicio indispensable para el conocimiento, permite observar tanto lo propio como lo ajeno, lo similar y lo diferente y transigir con ambas cosas. Nos permite ver los dos lados de la historia, que todas las historias tienen. al hacerlo nos conocemos más y conocemos mejor a los demás y a la realidad. Un escéptico no es el que no cree en nada, sino el que busca que hay detrás de lo que se dice, el que se satisface en las pruebas fidedignas y no se amilana por las dudas. Pero estos son los que menos quieren los poderosos, porque al estar despiertos, intervienen en sus formas de dominio: consumismo, moda, guerra, crisis económicas que ellos mismo causan, medio de comunicación inverosímiles....
Tú ¿te informas o generas conocimiento? ¿Confrontas tus puntos de vista o te encierras en tu enfoque o te adaptas al de los demás? Tú ¿Qué tan despierto estás? Aguas, en esto nos jugamos nuestra libertad...
Colección de miradas, recuerdos, pasiones y pensamientos durante el viaje hacia el más Lejano Occidente
domingo, 28 de diciembre de 2008
lunes, 15 de diciembre de 2008
Miles de estrellas en el boulevard

En el surgir de una ilusión, late más fuerte mi corazón:
son esas cosas maravillosas que nacen de actuar con pasión y decisión
son esas cosas maravillosas que nacen de actuar con pasión y decisión
Todo surgió en un boulevard, justo en la noche de Fin de Año. Era el paseo normal para ver la ciudad iluminada con miles de pequeñas luces antes de la cena. Y justo al pasar por la plaza principal, en medio del más hermoso valse fue que te ví. El baile comenzó al instante, las parejas inundaron el parque, tus ojos perdí de vista. Las notas de la música llenaban de calidez el alma mientras te buscaba y no te hallé, mejor aun tú a mí, justo debajo de un farol de muérdago adornado.
Y em tomaste de la mano y siguendo los compaces musicales empezamos el baile
enmedio de las estrellas del boulevard.
Bailando y mirándonos nos fuimos conociendo, con palabras simples y claros gestos,
almas en sintonía, pasión y alegría.
No terminaba un año, iniciaba una vida.
La luna subiendo está, miles de estrellas en el boulevard,
son esas cosas maravillosas que se llevan en el corazón.
Nunca pensé que podría pasar, nunca pensé que se haría realidad,
pero el milagro pasó y aqui estás hoy.
Una total y genial libertad, un sueño hecho verdad,
un pensamiento fino y singular que me hace bailar.
Un amor de verdad, magia tan especial,
que me eleva del fondo de este boulvard
y me hace a mi soñar.
Y em tomaste de la mano y siguendo los compaces musicales empezamos el baile
enmedio de las estrellas del boulevard.
Bailando y mirándonos nos fuimos conociendo, con palabras simples y claros gestos,
almas en sintonía, pasión y alegría.
No terminaba un año, iniciaba una vida.
La luna subiendo está, miles de estrellas en el boulevard,
son esas cosas maravillosas que se llevan en el corazón.
Nunca pensé que podría pasar, nunca pensé que se haría realidad,
pero el milagro pasó y aqui estás hoy.
Una total y genial libertad, un sueño hecho verdad,
un pensamiento fino y singular que me hace bailar.
Un amor de verdad, magia tan especial,
que me eleva del fondo de este boulvard
y me hace a mi soñar.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Lost and found

Hasta las cosas más raras pueden ser encontradas en las oficinas de objetos extraviados o "lost and found" como se dice en inglés. Entre la prisa, el gentío y las distracciones los olvidos y pérdidas de los objetos más diversos son lo común en aeropuertos, estaciones de trenes, terminales de autobús, museos, cines y demás lugares públicos.
Alguna vez he tenido que hacer uso de estos servicios ya que alguna vez perdí mi cartera, alguna persona la devolvió a la escuela donde estudiaba y yo perdí la cartera a kilómetros de distancia. Si bien la anécdota es hermosa y afortunada no será el objeto este ocasión.
Si pierdo algo de mí, no algo físico, sino algo de interior, me gustaría que hubiera una oficina para ello, pero no la hay. Perder algo del interior es un proceso relativamente difícil, por contradictorio que parezca, ya que hay que esforzarse bastante para dejar atrás algo de uno. Hay que ser sistemático y consistente en olvidos, faltas de atención y llamadas de emergencia de nuestra conciencia, advirtiendo que estamos haciendo algo que no nace del corazón, sino por contingencia social. Pasado ya algún tiempo es cuando se de uno cuenta de que ya se es distinto y se ha dejado algo atrás, a veces es algo fácil darse cuenta, a veces no. Los adultos al trabajar, al entregarse al mundo de lo serio y responsable se olvidan luego de jugar y ya no es igual cuando por casualidad se ven en la posibilidad de volverlo a hacer.
Pero imaginemos que si hay una oficina de lost and found para cosas interiores ¿Qué irías a buscar? ¿Qué cosas habría en tal oficina? No se si tal fantasía genere soluciones, pero lo que si se es que de algún modo yo estuve en ella y recuperé algo que pensé que había perdido, y una lágrima rodó cuando lo encontré. Y fue precisamente esa lágrima. El llanto sincero ante los dolores del alma. El llanto de dolor por uno mismo, que nos aleja de la lástima y de la falsa condolencia y nos acerca a la verdadera compasión, a vernos con ternura y respeto, y a dolernos por las faltas y los aciertos, por los daños a nuestra propia persona, y lavar, purificar tales señas con las lágrimas.
Llorar no tiene nada de malo, la ausencia de las lágrimas por lo contrario no puede ser signo de bienestar. Las lágrimas, desde su orignen fisiológico tienen la función de limpiar, ¿por qué no dejarlas cumplir con su función?
Alguna vez he tenido que hacer uso de estos servicios ya que alguna vez perdí mi cartera, alguna persona la devolvió a la escuela donde estudiaba y yo perdí la cartera a kilómetros de distancia. Si bien la anécdota es hermosa y afortunada no será el objeto este ocasión.
Si pierdo algo de mí, no algo físico, sino algo de interior, me gustaría que hubiera una oficina para ello, pero no la hay. Perder algo del interior es un proceso relativamente difícil, por contradictorio que parezca, ya que hay que esforzarse bastante para dejar atrás algo de uno. Hay que ser sistemático y consistente en olvidos, faltas de atención y llamadas de emergencia de nuestra conciencia, advirtiendo que estamos haciendo algo que no nace del corazón, sino por contingencia social. Pasado ya algún tiempo es cuando se de uno cuenta de que ya se es distinto y se ha dejado algo atrás, a veces es algo fácil darse cuenta, a veces no. Los adultos al trabajar, al entregarse al mundo de lo serio y responsable se olvidan luego de jugar y ya no es igual cuando por casualidad se ven en la posibilidad de volverlo a hacer.
Pero imaginemos que si hay una oficina de lost and found para cosas interiores ¿Qué irías a buscar? ¿Qué cosas habría en tal oficina? No se si tal fantasía genere soluciones, pero lo que si se es que de algún modo yo estuve en ella y recuperé algo que pensé que había perdido, y una lágrima rodó cuando lo encontré. Y fue precisamente esa lágrima. El llanto sincero ante los dolores del alma. El llanto de dolor por uno mismo, que nos aleja de la lástima y de la falsa condolencia y nos acerca a la verdadera compasión, a vernos con ternura y respeto, y a dolernos por las faltas y los aciertos, por los daños a nuestra propia persona, y lavar, purificar tales señas con las lágrimas.
Llorar no tiene nada de malo, la ausencia de las lágrimas por lo contrario no puede ser signo de bienestar. Las lágrimas, desde su orignen fisiológico tienen la función de limpiar, ¿por qué no dejarlas cumplir con su función?
sábado, 29 de noviembre de 2008
Gira la Tierra y llega el Nuevo Día

Gira la tierra y llega el nuevo día
a confirmar la forma de las cosas
abriendo puertas, despertando rosas,
y dando vida al hombre que dormía.
Viene con la palabra y la alegría
la afirmación, las frases amororsas,
el vuelo cierto de las mariposas,
la actividad, la fuerza y la energía.
Siente el hombre su sangre recorrerlo,
siente latir su corazón y siente
el gozo de la vida poseerlo.
Sabe muy bien que no es definitivo
y en su gran pequeñez está consciente
de ese diario milagro de estar vivo.
a confirmar la forma de las cosas
abriendo puertas, despertando rosas,
y dando vida al hombre que dormía.
Viene con la palabra y la alegría
la afirmación, las frases amororsas,
el vuelo cierto de las mariposas,
la actividad, la fuerza y la energía.
Siente el hombre su sangre recorrerlo,
siente latir su corazón y siente
el gozo de la vida poseerlo.
Sabe muy bien que no es definitivo
y en su gran pequeñez está consciente
de ese diario milagro de estar vivo.
Neftalí Beltran. Poesía Completa. Fondo de Cultura Económica
sábado, 15 de noviembre de 2008
Las doradas hojas de mallorn

El post de esta ocasión está muy ligado al anterior, se aconseja enterarse de su contenido para comprender mejor la lectura de éste.
Los elfos aman vivir bajo las copas de los árboles. No es casualidad que durante la Gran Marcha al Occidente¹, una parte de los elfos hayan decido quedarse en los Bosques Antiguos de la Tierra Media y miles de años después se hayan reencontrado con sus parientes cuando los Elfos Noldor y de otras casas guiados por la Dama Galadriel y Celeborn llegaron a los lindes del Gran Bosque y fundaran Lothlórien. Por el amor que la Dama profesaba a todos los seres vivos, en especial a los árboles, y la profunda nostalgia que sentía de su tierra natal Valinor, ella, de los pocos seres que vieron con sus propios ojos la Luz de los Árboles, creo a los Mellyrn, (mallorn en singular), como émulo de Telperion y Laurelin en los Días Antiguos.
Los mellyrn poseen atributos de los Dos Árboles: un tronco liso y gris claro, casi plateado, unas hojas de un verde hermoso, con el envés plateado y unas flores doradas en primavera, pero déjemos al propio Legolas nos narre el asombro ante tan hermosas creaciones:
-¡Allí están los bosques de Lothlórien!-Dijo Legolas-. La más hermosa de las moradas de mi pueblo. No hay árboles como ésos. Pues en el otoño las hojas no caen, aunque amarillean. Sólo cuando llega la primavera y aparecen los nuevos brotes, caen las hojas, y para ese entonces las ramas ya están cargadas de flores amarillas; y los pilares del bosque son de plata, pues la corteza de los árboles es lisa y gris. ¡Cómo me alegraría el corazón si me encontrara bajo las enramadas de ese bosque y fuera primavera.
J. R. R. Tolkien, La Comunidad del Anillo, II-6.
De este modo, el solo hecho de evocar la imagen de Lothlórien es ya un goce y un descanso. Más adelante Tolkien nos da más detalles de la tierra de Lothlórien, tan poco vista y comprendida en las películas:
[Mientras que] En Rivendel se recordaban cosas antiguas, en Lórien las cosas antiguas vivían aún en el despertar del mundo. Aquí el mal había sido visto y oído, la pena había sido conocida; los Elfos temían al mundo exterior y desconfiaban de él; los lobos aullaban en los lindes del bosque, pero en la tierra de Lórien no había ninguna sombra.
[Mientras que] En Rivendel se recordaban cosas antiguas, en Lórien las cosas antiguas vivían aún en el despertar del mundo. Aquí el mal había sido visto y oído, la pena había sido conocida; los Elfos temían al mundo exterior y desconfiaban de él; los lobos aullaban en los lindes del bosque, pero en la tierra de Lórien no había ninguna sombra.
Ibidem.
Debemos recordar que la Dama Galadriel ofrece a Sam Gamyi una cajita con un fino polvo gris y una especie de avellana, la cual al sembrarla dará origen a un árbol de mallorn, alto y espléndido y ahí donde estaba el Árbol de la Fiesta, el único mallorn al Oeste de las montañas y al Este del mar.
Amo a los árboles desde que tengo memoria, oír o ver cuando los talan me conmueve y altera como pocas cosas. En cambio, me solazo en su sombra y la media luz que se trasmina entre sus hojas, ya en el verde de la primavera o en el dorado del otoño. Me imagino caminando descalzo en la colina de Cerin Amroth, sientiendo el tibio aire de la tarde. Que puedo abrazar los mellyrn y sentir la vida corriendo por ellos, ver sus doradas hojas de otoño, y hacer un diario con ellas. Que me vuelvo hacia el sur y, como Frodo, puedo escuchar el sonido de unas aves marinas y más allá, el sonido tenue, pero inconfundible, del mar.
La belleza de los árboles de mallorn, el sonido que traspasa el corazón del mar, unidos en un sólo lugar decidimamente no son lugar para frágiles de corazón, pues son emociones que sobrecojen con pasión y un corazón sin fe puede quedar aplastado por tanta belleza y tanta nostalgia, aun así las visitas a Cerin Amroth me siguen siendo indispensable, quizás no sea tan débil como pensaba...
Amo a los árboles desde que tengo memoria, oír o ver cuando los talan me conmueve y altera como pocas cosas. En cambio, me solazo en su sombra y la media luz que se trasmina entre sus hojas, ya en el verde de la primavera o en el dorado del otoño. Me imagino caminando descalzo en la colina de Cerin Amroth, sientiendo el tibio aire de la tarde. Que puedo abrazar los mellyrn y sentir la vida corriendo por ellos, ver sus doradas hojas de otoño, y hacer un diario con ellas. Que me vuelvo hacia el sur y, como Frodo, puedo escuchar el sonido de unas aves marinas y más allá, el sonido tenue, pero inconfundible, del mar.
La belleza de los árboles de mallorn, el sonido que traspasa el corazón del mar, unidos en un sólo lugar decidimamente no son lugar para frágiles de corazón, pues son emociones que sobrecojen con pasión y un corazón sin fe puede quedar aplastado por tanta belleza y tanta nostalgia, aun así las visitas a Cerin Amroth me siguen siendo indispensable, quizás no sea tan débil como pensaba...
Antes del Sol y la Luna

Los árboles son seres maravillosos. Son quizá los seres vivos más longevos del mundo y algunos han estado aquí desde que el hombre estaba en los pañales de la civilización. En la literatura de Tolkien, más que en cualquier otra del género, los árboles y los bosques toman en sus relatos un papel fundamental, no son sólo un accidente geográfico ni un adorno del paisaje: son un personaje más.
Según las tradiciones de los Elfos es Yavanna Kémmentari, la valye, quien primero entretejió el pensamiento de los árboles en la Gran Canción, la Ainulindalë, y quien rogaría a Erú por la creación de seres que cuidaran de los bosques, los Ents, por supuesto.
Las tradiciones de los Elfos son vastas y narran historias muy añejas, por lo que aquí solo se contaran a manera de marco para otra historia, a quien le interesen las tradiciones de los elfos ha de consultar principalmente la Quenta Silmarillion, la Historia de los Silmarils, donde se narran estas y otras grandes hazañas. Como habíamos dicho, Yavanna creo a los árboles al tenerlos en su pensamiento durante la Ainulindalë. Con el tiempo ella cantó en el Ezellohar y ahí nacieron los Dos Árboles de Valinor: Telperion y Laurelin, que tuvieron muchos otros nombres.
Estos Árboles, centro de Valinor, emitian la luz que iluminaba al mundo, pues fueron hechos antes que el sol y la luna. Telperion tenía hojas verdes con los bordes de plata, donde emergía una luz de este color, en tanto que Laurelin, tenía hojas de un verde más claro, pero unas hermosas flores doradas que brillaban con luz de este color. Los Árboles brillaban alternadamente, en lo que uno se iba apagando el otro iba encendiendo. Así eran los Días Antiguos en Valinor, a la luz de los Árboles.
Profundo dolor y pena despierta en los elfos, y en nosotros, el recuerdo de la destrucción de los Árboles, por parte de verdadero Señor Oscuro, Melkor Morgoth, como se narra en la Nurtale Valinoreva, el Oscurecimiento de Valinor. Pero a partir de la última flor de Telperion fue creada la Luna, y del último fruto de Laurelin fue creado el Sol, por lo que su brillo sigue de algún modo con nosotros. Y aun quedaba en la Tierra Media un recuerdo de estos Árboles, pues de un fruto de Telperion, nació un árbol semejante en belleza y dignidad, más sin luz propia. De ese árbol nació otro que fue plantado en Númenor, y que fue destruido en la Akallabeth, pero afortunadamente Elendil salvó un fruto del árbol que fue plantado en su nueva morada y que es el Árbol Blanco de Gondor, aunque ya seco en el patio de Minas Tirith. De este modo, lo días de la Tercera Edad y los Días Antiguos están conectados, discreta, pero indisolublemente.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Problemas con la ley
Recién hice una denuncia anónima por internet por obras inconclusas públicas en mi localidad, pero lo importante fue que recibí un oficio donde me respondían por la denuncia. La cuestión es ¿Si la denuncia era anónima, por qué recibí un oficio de respuesta? La respuesta salta por obvia.
Para que el sistema de internet me dejará hacer la denuncia debía incluir algunos datos personales, a los cuales accedí dado que claramente decía el sitio que se mantendrían anónimos. Evidentemente no fue así. Lo peor del caso es que fue interpelado por las autoridades contra las que se levantó la demanda. Momento por lo demás incómodo y frustrante. Fue tremendamente impactante recibir la visita de estos funcionarios y más aún el tono de sus preguntas.
Al comunicarme con las personas encargadas del sitio donde levanté la denuncia la respuesta fue aún más frustrante, pues al explicarles el caso y reclamar la falta de respeto al anonimato me dijeron que la culpa fue mía por poner mis datos a lo que respondí que si conocían el sistema, a lo que respondieron que por supuesto que sí, entonces les dije que no era cierto, porque si no introduces esos datos el sistema no te deja enviar la denuncia.
Así pues me quedé con un agrio sabor de boca. Todos los poderosos siempre se molestarán cuando sea cuestionado su poder. Hay que tener cuidado, pero de ningún modo dejar de hacernos oír.
Para que el sistema de internet me dejará hacer la denuncia debía incluir algunos datos personales, a los cuales accedí dado que claramente decía el sitio que se mantendrían anónimos. Evidentemente no fue así. Lo peor del caso es que fue interpelado por las autoridades contra las que se levantó la demanda. Momento por lo demás incómodo y frustrante. Fue tremendamente impactante recibir la visita de estos funcionarios y más aún el tono de sus preguntas.
Al comunicarme con las personas encargadas del sitio donde levanté la denuncia la respuesta fue aún más frustrante, pues al explicarles el caso y reclamar la falta de respeto al anonimato me dijeron que la culpa fue mía por poner mis datos a lo que respondí que si conocían el sistema, a lo que respondieron que por supuesto que sí, entonces les dije que no era cierto, porque si no introduces esos datos el sistema no te deja enviar la denuncia.
Así pues me quedé con un agrio sabor de boca. Todos los poderosos siempre se molestarán cuando sea cuestionado su poder. Hay que tener cuidado, pero de ningún modo dejar de hacernos oír.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Sutiles y claros
Respuesta que tuve recién con un alma profunda:
Dije yo: Habría que resignarse a que esa comunión [con el ser amado] no tiene que ser necesariamente como uno quiere o como uno se imagina, el amor tiene caminos más sutiles y más claros, y por sutiles y claros estamos jodidos, porque precisamente [los humanos] le buscamos tres pies al gato siendo el amor algo tan claro. Habría que dejar fluir al amor en nosotros sin necesidad de distorsionarlo, pero ese es el sino de la civilización
Dije yo: Habría que resignarse a que esa comunión [con el ser amado] no tiene que ser necesariamente como uno quiere o como uno se imagina, el amor tiene caminos más sutiles y más claros, y por sutiles y claros estamos jodidos, porque precisamente [los humanos] le buscamos tres pies al gato siendo el amor algo tan claro. Habría que dejar fluir al amor en nosotros sin necesidad de distorsionarlo, pero ese es el sino de la civilización
viernes, 31 de octubre de 2008
Poema desde el sur
Una sonrisa insistente, no por vanidad ni por coquetería,
una sonrisa de pura y llana simpatía
Mirada clara, de morbo vacía
Indudable el contacto, evitarlo no podría
una sonrisa de pura y llana simpatía
Mirada clara, de morbo vacía
Indudable el contacto, evitarlo no podría
miércoles, 29 de octubre de 2008
La mente bien ordenada
Edgar Morin, pensador y escritor francés, ha sido quizá uno de los pensadores que mejor ha comprendido y criticado el discurso multiforme y cínico que rodea la así llamada posmodernidad al señalar claramente como, en su afan de pluralidad y derribamiento de las dogmáticas, los posmodernistas instauran un nuevo dogma: el de que no hay certezas.
Así en el mundo posmoderno, dado que ya no existen certezas ni instituciones que las sostengan, una suerte de escepticismo virulento es muestra de una persona inteligente y aterrizada en sus tiempos. Nombrarse seguidor de alguna corriente es estar anclado en las viejas certezas dogmáticas y lo importante es generar opiniones de todo, por que a fin de cuentas desaparecen las autoridades y se instaura el reino de lo incierto, de la doxa.
Sin embargo, Morin no se arredra ante esta arremetida y señala contundente:
Una mente bien formada es una mente apta para organizar los conocimientos y de este modo evitar su acumulación estéril.
Todo conocimiento constituye a la vez una traducción y una reconstrucción, a partir de señanes, signos, símbolos, bajo forma de representaciones, ideas, teorías, discursos. La organización de los conocimientos, que se efectua en función de principios y reglas [...], comporta operaciones de unión (conjunción, inclusión, implicación) y de separación (diferenciación, oposición, selección, exclusión). El proceso es circular, pasando de la separación a la unión, de la unión a la separación y, más alla, del análisis a la síntesis, de la síntesis al análisis.
Nuestra civilización y, por consiguiente, nuestra enseñanza, han privilegiado la separación en detrimento de la unión, el análisis en detrimento de la síntesis. Unión y síntesis permanecen subdesarrollados en ellas. Por eso, tanto la separación como la acumulación sin nexo de los conocimientos resultan privilegiadas en detrimiento de la organización que une los conocimientos.
Así en el mundo posmoderno, dado que ya no existen certezas ni instituciones que las sostengan, una suerte de escepticismo virulento es muestra de una persona inteligente y aterrizada en sus tiempos. Nombrarse seguidor de alguna corriente es estar anclado en las viejas certezas dogmáticas y lo importante es generar opiniones de todo, por que a fin de cuentas desaparecen las autoridades y se instaura el reino de lo incierto, de la doxa.
Sin embargo, Morin no se arredra ante esta arremetida y señala contundente:
Una mente bien formada es una mente apta para organizar los conocimientos y de este modo evitar su acumulación estéril.
Todo conocimiento constituye a la vez una traducción y una reconstrucción, a partir de señanes, signos, símbolos, bajo forma de representaciones, ideas, teorías, discursos. La organización de los conocimientos, que se efectua en función de principios y reglas [...], comporta operaciones de unión (conjunción, inclusión, implicación) y de separación (diferenciación, oposición, selección, exclusión). El proceso es circular, pasando de la separación a la unión, de la unión a la separación y, más alla, del análisis a la síntesis, de la síntesis al análisis.
Nuestra civilización y, por consiguiente, nuestra enseñanza, han privilegiado la separación en detrimento de la unión, el análisis en detrimento de la síntesis. Unión y síntesis permanecen subdesarrollados en ellas. Por eso, tanto la separación como la acumulación sin nexo de los conocimientos resultan privilegiadas en detrimiento de la organización que une los conocimientos.
La mente bien ordenada, Edgar Morin, 2004, Seix Barral.
El mundo es complejo. La realidad es compleja. sin embargo la ciencia posmoderna incita a descomplejizar las cosas simplificandolas en exceso, es decir separa, aísla. De este modo, sin saberlo, desde hace mucho tiempo que noté algo similar a Morin: la necesidad de generar un principio organizador del conocimiento, de la experiencia, de mis experiencias. De ningún modo rechazamos la complejidad, lo que rechazamos es el rechazo a la complejidad, confundiéndola con complicación, que no es lo mismo.
Coincido plenamente con el autor francés en el imperativo de desarrollar una lógica que penetre en lo complejo, pues es la esencia del mundo, pues aún las cosas más sencillas poseen, a su nivel, una profunda complejidad interior o en relación a su contexto.
He ahí que la sociedad propugna por gente simple, con gustos simples y visiones simples del mundo, lo que indudablemente lleva a distorsiones en todas partes. Nosotros, sin embargo, no distanciamos de esta posición y un soberano ejercicio de la duda categórica, de la razón civilizada nos levantamos con una lógica implicable a observar los fenómenos del mundo, incluidos nosotros mismos.
Así descubrimos los falsos ídolos, así avanzamos en el camino de nuestra propia libertad. La comprensión de lo complejo nos hace más humanos, no rehuir de la misma a través de artificiales complicaciones, ya sea de pensamiento o de evitar el pensamiento.
Coincido plenamente con el autor francés en el imperativo de desarrollar una lógica que penetre en lo complejo, pues es la esencia del mundo, pues aún las cosas más sencillas poseen, a su nivel, una profunda complejidad interior o en relación a su contexto.
He ahí que la sociedad propugna por gente simple, con gustos simples y visiones simples del mundo, lo que indudablemente lleva a distorsiones en todas partes. Nosotros, sin embargo, no distanciamos de esta posición y un soberano ejercicio de la duda categórica, de la razón civilizada nos levantamos con una lógica implicable a observar los fenómenos del mundo, incluidos nosotros mismos.
Así descubrimos los falsos ídolos, así avanzamos en el camino de nuestra propia libertad. La comprensión de lo complejo nos hace más humanos, no rehuir de la misma a través de artificiales complicaciones, ya sea de pensamiento o de evitar el pensamiento.
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