jueves, 2 de diciembre de 2010

De camino al Oriente


Parto ya, el barco me espera,
la tibias aguas su curso llevan
de regreso a dónde nace el sol,
mi alma navega.

Aprisa, el barco me espera,
nada hay que temer, 
el corazón apremia,
no hay duda, se desea

Fluid! Soltar las velas!
El aire venturoso me lleva
hacia un nuevo mundo, 
donde nace mi esencia.

Volad, las gaviotas cantan,
alas de libertad me elevan,
con alegría y dicha
dejo esta tierra.

Reir, gozar del viento,
miro al Oriente gozoso,
no te dejo Occidente, 
solo será un reposo.

Fluid! Soltad las velas!
Guiame Espíritu!
A ser Dueño de mi Libertad
mi corazón se apresta!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Al tanto de la propia vida



Hay días en que es necesario hacer una pausa y cerrar los ojos.
Días en que el vertiginoso ritmo de la vida satura de vivencias, experiencias y emociones.
A veces no da tiempo de asimilar e integrar cada una de tales experiencias a cabalidad.
Se acumulan entonces, se desordenan.
De ahí mi rechazo a saturar mi agenda de actividades y reuniones. No es pereza. Es prudencia.
Sin embargo, añoro aquellas épocas en las que la vida podía detenerse sólo para contemplar el desenlace de una partida de canicas. Las pláticas eternas con los amigos. Las historias épicas de videojuegos.
Hay que recuperar el ritmo propio de una buena vida. 
Causa malestar no estar al tanto de la propia vida y aún no existe un dispositivo tecnológico que permita estarlo. Ni lo habrá. Sólo podría ofrecer "upadates", fragmentos inconexos del flujo de la vida que por mucho dejarían una percepción fragmentada de la experiencia sin poder darles un sentido cabal. 
No es de extrañar que ante esta visión fragmentada las sensaciones de ansiedad, angustia y desesperanza sean el común de los días de la así llamada vida moderna.
Y la respuesta no está en tratar de mantenerse al día y apresurar más las cosas. 
No, el tiempo no puede ser administrado como si fuera dinero, precisamente por ello lo perdemos.Y en ello se nos va la libertad.
Al no poder darle sentido a las experiencias de la vida, no poderlas integrar en el devenir de nuestra historia, perdemos parte de la capacidad para construir y vivenciarnos como una unidad, de hacerlas nuestra historia, nos enajena. Dejamos de ser quienes somos. 
Los discursos cínicos o pesimistas surgen de ese lugar. Pues ambas son una respuesta cobarde e irresponsable ante el derecho irrenunciable de darle sentido a nuestra existencia. Ser quienes somos. Ser nuestros verdaderos deseos. Para ello hay que tener tiempo. Hay que bajarle el ritmo inhumano de la vida moderna. Nuestra identidad se juega en ello.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Recorriendo la Adultez



"Cada vez que buscamos fuera algo nos está llamando dentro"
Artea

Las cosas han cambiando. Todo es igual y sin embargo, tan diferente. No, no son las cosas, es la mirada la que ahora mira diferente. La luz triste y el aire reseco de octubre, que todo lo deja polvoriento y gris, signo inevitable de la venida del otoño, que tantas otras veces a mi corazón había llenado de nostalgia, sigue ahí, pero no la nostalgia. O quizá si, o quizá sólo soy más fuerte.

Hace menos de un año celebraba mi arribo a la adultez  y la vida no ha dejado de permitirme practicar tal hito, con numerosas pruebas y oportunidades, singulares hechos maravillosos que sólo al secreto de mis ojos revelan su cautivador significado: la adultez está siendo recorrida. Ahí y acá los detalles lo comprueban, cómo me gustaría que pudieras ver el mundo desde acá, qué supieras por todo lo que he pasado, todo lo que me ha costado y cómo, sin darme cuenta, tantas cosas se han realizado.

La palabra ahora es más clara, más fuerte, más contundente. La risa más fácil, más constante, más ligera. El pensamiento más agudo, más profundo, más abierto. Las pasiones más reposadas, más longevas, más arraigadas. Los sueños igual de intensos, los deseos más directos y las voluntades más coordinadas. Estar y Ser en el mundo. Reencontrarse con la Misión y lanzarse a su realización. El corazón sigue siendo la brújula y la razón es más sensata. Las apariencias ya no son menos aparentes y las pretensiones inmediatamente descartadas. Aún duelen las promesas rotas, pero poco a poco son reemplazadas por lealtades ciertas y precauciones bien tomadas. De algún modo es también un renacer. 

La esperanza vuelve a estar a mi lado, pero ya no es una carga, ni me impide que me la den desde otros lados. Las decisiones, por tanto, más contundentes y no anticipos de naufragios. La mirada definitivamente alcanza a ver más lejos y el corazón escucha con más calma. El Destino toma forma, el temor enseña, la razón manda. Veo de nuevo ese día que leía sobre mi querida Sor Juana, y que claro fui contra la soberbia y la inescrupulosidad, no importó que perdiera el premio, la dignidad vale eso y más. Gané, además, una poderosa amistad. Veo, con un asombro inmenso pero calmado, como se repite ese día y vuelve a mi el idealismo apasionado de la adolescencia, matizado con la contundente serenidad de un espíritu templado.

Y pasó lo mismo, pero al doble, en el último viaje. Una alma del pasado fue reencontrada y una del presente acercó su destino al mío. Con la primera el intenso choque de mentes trabajadas, removió pudores intelectuales que ni sirven ni hacen falta, alentó el vuelo en altos cielos del pensamiento y retornó el goce y privilegio de saberme racional y humanista, digno exponente del Legado de mi Alma Máter. Y con la segunda quedó confirmado el amor a la vida que profeso, pues su actuar fue un volverse realidad de esperanzas y esfuerzos por cambiar el oscuro devenir del mundo enciendo mentes y corazones que realizan sus deseos y se elevan sobre sus propias dudas y temores para encontrarse a sí mismos en el fragor de la batalla, que cual parteaguas vital, les muestra que fueron uno y ahora otro, adueñándose de su destino, e iniciando un dignísimo discipulado. 

Así, el viaje, si bien ha sido accidentado, a pocos meses de haber iniciado da pruebas de remontarse a muchos años, lágrimas, sonrisas, temores, certezas, incertidumbres, fortalezas y esperanzas. Que la libertad no sólo no me ha abandonado, sino que incluso la provoco e incito a la civil desobediencia que mi maestro Fromm bien dejó enseñada. Este camino se torna más y más interesante, y si bien aún hay heridas que duelen, son como las nubes que pasan el sol, oscurecen, pero pasan.


domingo, 7 de noviembre de 2010

Zona de Fortuna Absoluta




Y llegó el momento en el que que cada pieza tomó su lugar, guiada no por su voluntad, aunque aparentemente así lo creían, sino por la Máquina de Alteración del Destino, ideada por el misterioso déspota Lord Dornkik. El Dragón Blanco Escaflowne, su jinete Van, el dragón negro Folken, hermano de Vany la joven de la Luna Mística. Todos y cada uno llegaron a ocupar su lugar debido al Deseo de Dornkik. Él sabía las debilidades y anhelos de cada uno y aprovecho ese conocimiento para manipular las partículas del Destino y hacer su Deseo realidad. Todo estuvo puesto: Folken deseando redimirse a través de matar a Dornkirk, Van deseando proteger a la Joven y salvar a su hermano, y la Joven sin saber realmente qué desea ni por qué a vuelto a Gaia. Todo esto es sabido por Dornkirk. Él llevará a sus ejércitos a conquistar el mundo, pero ese no es su verdadero objetivo. Desatar una guerra era sólo un pretexto para llevar las pasiones al paroxismo y que los deseos elevaran su energía al máximo, energía necesaria para hacer funcionar la Máquina de Alteración del Destino. 

Y todo sucede como lo tenía previsto Lord Dornkirk. Folken y la Joven, en aras de detener la guerra (para salvar a Van, quien combate en ella, y que lo hace para proteger a la Joven) se enfrentan cara a cara a Dornkirk. Éste reta y provoca la ira de Folken haciendo que se lance sobre él y efectivamente lo mata. Pero la espada de Folken se quiebra tras la estocada y el pedazo rebota y se le clava en el pecho. Folken cae al suelo y justo antes de morir se percata que por ese acto la Máquina de Alteración del Destino ha alcanzado un punto de No Retorno y el clímax de su energía, pues tanto la Joven como  Van tienen una explosión de emociones ante la muerte del Dragón Negro, las cuales alimentan la Máquina y el espíritu de Dornkirk se materializa justo para decirle a la Joven eso y que está a punto de realizarse el Deseo de aquel: la Zona de Fortuna Absoluta.

El sueño de Dornkirk es que todos puedan cumplir sus deseos, de modo tal que se alcance con ello una Felicidad Perfecta para todos. Eso es la Zona de Fortuna Absoluta. O eso esperaba él, porque en el momento en que la Máquina de Alteración del Destino despliega la Zona de Fortuna Absoluta, la guerra se torna apocalíptica, pues todos desean vencer a todos y todas las alianzas se rompen. 

Ahí, la Joven de la Luna Mística, se dará cuenta de algo fundamental: quiere salvar a Van y lo quiere salvar porque lo ama. Puesto que hasta ese momento sus razones para detener la guerra habían estado motivadas por la Máquina de Alteración del Destino, que cambiaba el de todos según los planes de Dornkirk. Ahí, cuando Van está a punto de matar a su amigo y mentor, la Joven, Hitomi, acepta su Verdadero Deseo, que es Amar y su energía es tal que logra llamar a Van desde la distancia y este acude para acabar con la Máquina de Alteración del Destino y con la Zona de Fortuna Absoluta, justo antes de que se destruya el mundo. 

La Zona de Fortuna Absoluta es una forma de predeterminar y terminar el Destino de todos, de acabar de una vez y para siempre con la ansiedad y el miedo que provocan los deseos, suponiendo que al cumplirlos todos la Felicidad será Perfecta, cuando, de suceder esto, sería la ruina del mundo pues no habría más energía para seguir viviendo. Dornkirk, ciego de ambición y de amargura y de miedo a la vida, quiso dominarla desde su misma Fuente, los deseos y sólo vió una parte de los mismos, pero no vió que los deseos son la Fuente de todo Amor, toda Fe y toda Esperanza. Que si se predetermina el Destino se acaba con la Libertad y sin ella no habría Historia que contar. De este modo, el genuino deseo de Amar, creó un nuevo Destino escogido en Libertad y que por lo tanto es Uno, pero puede Cambiar. 

Nada hay más desafortunado entonces que una Zona de Fortuna Absoluta.

Alejandro de Andúnië. 
A partir de la serie de animé La Visión de Escaflowne.

viernes, 29 de octubre de 2010

El Viaje del Héroe III: Los numerosos encuentros



Una vez que el Héroe ha sabido sobre su destino y afrontado su primer momento decisivo (La Alteridad), vendrá el momento de Dejar el Hogar y andar sobre el camino del Destino.

Una vez más será confrontado en sus creencias y en su fe. Una vez más su palabra se usará contra él y bajo lógicas oscuras y abyectas, pues el camino le depara el encuentro con muchos personajes y todos tendrán un papel fundamental en la creación de la Leyenda del Héroe.

El encuentro con cada personaje le traerá al aprendiz de héroe un reto, un consuelo y un nuevo sentido. Aquel héroe que partió solo encontrará compañeros de viaje. Serán sus hermanos elegidos, sus amigos. Leales a toda prueba, no sin antes haber luchado con ellos. Estos con el cálido soporte del corazón, afirmarán y compartirán las penurias y desafíos del camino. Son Hermanos en Armas y en Fe. No estarán libres de conflicto, pero no faltará el anhelo de armonía, fraternidad y compañerismo que de origen los unió. La amistad forjada en el arduo trabajo del camino, en árido páramo de la soledad o en el fragor de la batalla ha de volverse imperecedera, pues forma un sólido vínculo de lealtad por comunidad de principios, sufrimientos y vivencias que crean sin lugar a dudas un amor firme e inconmensurable. Los compañeros de Viaje del Héroe, no cumplen sólo una función de leales escuderos, cual Sancho Panza con su Quijote, su noble labor va mucho más allá. Los compañeros del héroe tiene su propia leyenda que forjar. El vencimiento de sus propios miedos, la conquista de sus derrotas, la superación de sus egoísmos y particulares retos serán indispensables para que el Héroe cumpla su misión, habrá incluso de ser necesario algún grado de sacrificio para ello, quizá el supremo. No podría ser de otro modo, los compañeros del héroe, son Héroes en todo el sentido de la palabra por derecho propio.

También habrá embusteros y enemigos en el camino. Los embusteros se harán pasar por amigos y aliados. Ofrecerán ayudas, remedios y ventajas, podrían incluso aparecer en momentos de gran necesidad y librar al Héroe de los peligros, sin embargo, vendrá el momento del pago. El embustero no hace nada sin esperar recibir nada a cambio, en su mente todo tiene un precio y alguien que está dispuesto a pagar por ello. el embustero incapaz de confrontar su propia mezquindad, envidia la fortaleza espiritual del Héroe y anhela la gloria que cree que obtendrá, así al obstaculizar el camino del héroe atravesando su interés egoísta cree que participará de tal gloria, pero no hace sino cavar su propia tumba, y contrario a su deseo, podría fortalecer al Héroe y a sus compañeros al dotarlos de retos que superar a través del amor y la fe que él carece. Su única salvación es la redención. Decidirse a ser héroe.


Pero aparecerán, irremisibles, los enemigos. Estos, claro está, no intentarán hacerse pasar por amigos, no son taimados, y no lo necesitan. Los verdaderos enemigos, lo reconozcan o no, también son guiados por una misión: ser servidores de un poder superior, en busca de ocupar el lugar de ese poder superior, cuyo único obstáculo suele ser el Héroe. Los Enemigos no lo son en el sentido de que deseen oponerse al Héroe, lo que los reduciría a meras antítesis, lo son porque no se detendrán ante nada para lograr su objetivo y es por ello que llegan a ser  enemigos de un Héroe, pero no por el héroe en sí, sino porque éste obstaculiza alcanzar el cumplimiento del deseo del Enemigo: Poder y dominio sobre toda vida. Por ello los Enemigos le cuestionarán al Héroe en tres puntos estratégicos: su sentido de vida, su misión, su identidad. No son sus enemigos sólo porque los que lo puedan agredir nada más por tener los medios físicos para hacerlos, sino precisamente porque su principal arma está en infundirles miedo y debilitar la fe de su corazón a través de las  palabras o actos desacrediten, devalúen, confronten y denosten la misión del héroe. Le dirán que no tiene esperanza y que todo está perdido. Estos son, indudablemente, los verdaderos enemigos del héroe, independiente de si ejerzan además violencia física o psíquica.

Así, el Camino del Héroe se verá modificado por la presencia y la suma de numerosos encuentros, con el bien, con el mal, con el mundo interior y el exterior, con lo fácil y lo correcto. Es una de las partes más peligrosas del Viaje, pero al mismo tiempo, la más fecunda, pues posibilita al Héroe de algo invaluable para lograr su misión: aprender del mundo, de los amigos, de los enemigos, pero sobre todo de sí mismo.

domingo, 24 de octubre de 2010

Fulgor del alma


Un abrazo y un suspiro,
un beso y un destino,
dos estrellas en el cielo fino,
una lagrima en el aire frio.

Nada sucede porque sí,
todo es parte del plan secreto,
desde el principio del tiempo
en el canto primigenio.

Asi los vientos del Este y el Oeste
una vez se encontraron,
al abrigo de las alas de un ángel
y hacia el norte volaron.

Mirada, sonrisa, aroma,
en flujo del aire la esencia,
pasado, presente y futuro
son el momento y presencia.

Nuevos sonidos, canciones
y letras, de lejanos lugares
trastocando fronteras
gozos de tierras inmensas.

Y así al fin el cantó cesó
a su viejo hogar a regresado
el viento cambió de dirección
y dejó el corazón errado

Sabiduría y conocimiento
no se fue en vano,
la fuerza de mi aliento
de nuevo, la he conservado

No ha de detener este sueño
ni los valores ni los dones
habrán de ser olvidados
quedan aquí, su marca ha dejado

Marcas y dones, una vez más
mi corazón ha ganado
un poco más sabio,
un poco más golpeado

Así, en la vera del camino
sigo mi destino y sé, lo sé,
que tú también te llevas,
dentro, el toque de mi alma...


lunes, 18 de octubre de 2010

Humanismo crítico I

Mezcla paradójica pensamiento crítico, de realismo sin atenuaciones y fe racional.

No, no es ninguna buena intención, ni idealismos baratos, ni amistosismos trasnochados, sino más bien algo similar al bushido, la ascésis religiosa o el sendero óctuple del budismo. 

El bushido es le camino del samurai. Es el entrenamiento de cuerpo, pero sobre todo de espíritu que lo convierte en un hombre de honor y un guerrero formidable, dado que su verdadera fuerza radica en su mente, no sólo en su mano. Las verdaderas batallas del samurai ocurren en su interior, venciendo la duda y el miedo, pues ¿de qué serviría un cuerpo poderoso si la mente se desmorona ante la primer amenaza o frustración? El corazón del samurai es más fuerte que su espada y su mente más veloz que su brazo. Su alma está movida a la piedad, pero el coraje y rechazo a la injusticia es su precursor. A riesgo de sonar a cliché el samurai es un guerrero del espíritu.

La ascésis es la disciplina mediante la cual se accede a niveles superiores del espíritu. Es un camino de renuncias a lo cómodo, lo fácil y lo inmediato, por aquello que es trascendental y que occidente ya no cree que exista: la paz del alma. Es el camino del monje, del que busca a Dios, en su sentido más espiritual y no necesariamente referido a una divinidad o instancia superior. Es una busqueda particularmente difícil porque no suele haber indicaciones en el camino, al menos no las convencionales, pero las hay, sólo hay que aprender a observarlas.

El Camino Octuple es la senda mostrada por Buda para alcanzar la iluminación, es un camino de rectitud, bondad y pensamiento claro. Equilibrio de las Esferas Humanas. Temo no explicarlo con justicia así que conmino al interesado a ilustrarse en el tema.

Así, lo propuesto por Erich Fromm, el humanismo crítico, está más emparentado con estos sistemas filosóficos que con existencialismos corrientes o con imposturas wannabe.

Lo que aquí he de resaltar es que en estos tiempos decirse humanista es cuando menos un anacronismo, una moda que no entra dentro de lo retro y un concepto de significado difuso para hacer referencia a algo informe que va de lo hippie a lo romántico pasando por lo idealista (como si todos esos términos fueran sinónimos) y que lo único que hacen es esclarecer el hecho de la galopante ignorancia de lo que significa humanismo y su ínfima conceptualización al borde de lo trivial, lo banal y lo mezquino.

Si un término de noblísima estirpe como humanismo, ha caído en tal desprestigio, después de ser representado por figuras tales como Leonardo Da Vinci, Baruch Spinoza, Miguel de Unamuno y tantos insignes hombres y mujeres, queda claro que la decadencia está más avanzada de lo que uno se había imaginado.

El humanismo consiste en poner al ser humano en el centro de referencia de un sistema ético trascendente que busca alternativas de solución a las numerosas problemáticas humanas a partir de la consideración de lo que constituye su naturaleza esencial. Nada más, pero nada menos.

lunes, 11 de octubre de 2010

Qué hermosa la Tierra se eleva



Qué hermosos los cielos se muestran,
las estrellas nos brindan intenso fulgor,
nos dicen que no tengamos miedo,
que nos vivamos en el valor.

Oscuras las noches del desconcierto,
confusas las tardes del no saber,
afrentan mi calma y despierto,
busco de nuevo un lugar al cual volver.

Qué hermosa la Tierra se eleva,
se ve plena y llena de amor,
este el lugar al cual yo vuelvo,
este es el lugar de mi corazón...

miércoles, 6 de octubre de 2010

Contra el existencialismo y a favor de la vida


El existencialismo abandona la vida social, pues la considera insalvablemente perdida en la uniformidad y el automatismo, y al mismo tiempo la reconoce como necesaria para hacer posible la salvación de lo que logran encontrarse a sí mismos, recuperando con la libertad --que no es sino libertad para la muerte-- la autenticidad de su ser; interpretación netamente nihilista y aristocrática, que no solamente niega toda posibilidad de transformar la vida social --fatalmente inauténtica--, sino que consagra como afirmación suprema el naufragio de la existencia humana. 

Extracto. Prefacio de Gino Germani a El miedo a la Libertad, obra indispensable en estos oscuros tiempos del maestro Erich Fromm. 
El miedo a la Libertad, Editorial Paidós.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Las palabras vacían


Dicen los veteranos de las mil batallas en el arte de la seducción que tener sexo solo porque si lo va dejando a uno cada vez más vacío. Muy seguramente tienen razón, sin embargo, no creo que se deba ir tan lejos para quedarse vacío, pues no sólo tener sexo porque sí vacía el interior, hablar por hablar tiene el mismo efecto.

¿Cuántas veces se dicen cosas que en realidad ni se sienten, ni se creen, ni se esperan ni se cumplen? Estos fingimientos desdibujan la personalidad, la van diluyendo, se torna borrosa, pues para fingir hay que dejar de ser lo que se es. Rehuyo ese tipo de charla, me desagrada hablar por hablar. A veces con los desconocidos encontrados en el camino se habla mas sincera y sustanciosamente que con los así llamados amigos. Pero lo común es esa "cháchara" banal y trivial que tontamente camufla segundas o terceras intenciones. ¿Para qué todo ese teatro?

Así pues, yo sostengo que no solo hablar por hablar, sin intención de establecer un verdadero contacto deja más vacíos que tener sexo y que hacer las dos cosas es receta ideal para la depresión o la psicosis. Hablar para entrar en contacto con el otro es un acto de suprema libertad. Es un decidir estar y ser y, mediante la palabra, crear un reflejo de lo que el otro es. Espejear dicen algunos. Mayéutica dicen otros. Es descubrirse a uno mismo a través del otro. Así si vale la pena hablar, charlas maravillosas donde se encuentra y se re-encuentran tantos sentidos y respuestas y la calma retorna al espíritu. El derecho a tener una identidad y disfrutar de ella.

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