domingo, 15 de febrero de 2009

Volver a empezar




Cuando Benjamin Button se dio cuenta de que sería un adolescente cuando su hija fuera adolescente decidió irse de modo que la madre de la hija pudiera buscar a algún hombre que si pudiera ser padre para esa niña. Dolorosa separación.

Benjamin entonces se dedicó a recorrer el mundo. De cada lugar donde estuvo envió cartas y postales a su hija. Y en una de ellas le dice lo siguiente:

Deseo que tengas una vida plena y llena de significado. Que seas quien quieras ser y no temas mostrarte tal cual eres, de forma que cada acto de tu vida sea consciente y en su propósito alcance su propia plenitud y te puedas sentir orgullosa y feliz de esa vida. Y si no es así, deseo sobre todas las cosas que tengas la fortaleza para volver a empezar.

Creo yo que no hay mejor consejo que un padre pueda dar que este que dió un hombre que se volvía niño y que me ha calado más hondo que cualquier otro mensaje en casi 30 años. En verdad es curioso el caso de Benjamin Button...

sábado, 14 de febrero de 2009

Cuando decidimos no decidir

“¡Sorprendente condición la de nuestra vida!

Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad,

a decidir lo que vamos a ser en este mundo.

Ni un solo instante se deja descansar nuestra actividad de decisión.

Inclusive cuando desesperados nos abandonamos

a lo que quiera venir, hemos decido no decidir.

Es, pues, falso decir que en la vida ‘deciden las circunstancias’.

Al contrario: las circunstancias son el dilema, siempre nuevo,

ante el cual tenemos que decidirnos.

Pero el que decide es nuestro carácter”

José Ortega y Gasset, La Rebelión de las masas[1]


En esta habilidad de decidir necesaria es alguna forma de introspección, de conocimiento de uno mismo, para que las decisiones tomadas armonicen con nuestro carácter. No importa cuanto tiempo nos lleve, es tiempo bien invertido.




[1] Ortega y Gasset, J. 1961. La Rebelión de las masas, España: Espasa-Calpe. Pág. 59. Publicado por primera vez en 1927.

viernes, 6 de febrero de 2009

A propósito de los deseos

Existen ciertas ocasiones en la vida cuando se desea algo a veces sin mucha fe en que se realice, sin embargo es un deseo, y como todo deseo una vez formulado ya no puede negarse ni desaparecer, aunque mucho pueda llegar a intentarse por que pase desapercibido.
Un deseo nuevo abre un ciclo nuevo de energía y experiencias, es como un río que ha encontrado su cauce y ahora ya no puede dejar de fluir. Y esa es la cuestión, ¿a dónde va a dar esa energía una vez desatada? Uno no puede saberlo. Si es dejada fluir con libertad llega a su destino, se realiza el deseo. Si no, aun con giros y virajes, tarde o temprano llegará a realizarse y es cuando más nos sorprende, pues seguramente ya no lo esperabamos.

Pero veces hay en que si deseamos lo deseamos, aunque luego lo olvidemos, y asi, secretamente, todo conspira para que se realice, asi que cuidado, no sea que termines deseando no haber deseado lo que está a punto de realizarse....


(A raíz del post de La Ciudad de los Antiguos Emperadores)

lunes, 2 de febrero de 2009

Mozart en Egipto


Las clasificaciones y estanterías son artificiales, por más que nos sean indispensables para pensar, por ello la música no puede vivir en las clasificaciones, siempre las sobrepasa.

Esta contundente afirmación es convertida en realidad gracias al compositor francés Hughes de Courson. Este genial músico ha explorado la geografía y la historia musical encontrando conexiones maravillosas e inimaginables para la mayoría de los músicos de la actualidad y menos para los celosos de mantener la rigidez de las clasificaciones museográficas.

De Courson tiene en su haber más de una docena de discos, ya en conjunto ya como solista, y quizá el más conocido sea Mozart L'Egyptien o Mozart en Egipto como se conocío de este lado del mar. En Mozar en Egipto Hughes reúne varias piezas reconocidas del virtuoso austrícaco como la Pequeña Serenata Nocturna, Cossi fan tutte, La flauta mágica y la archirreconocida Sinfonía no. 40 y las entrelaza con las sensualísimas tonadas de la música árabe egipcia logrando una indescriptible belleza musical ahi donde nadie la hubiera creido posible.

El disco inicia con un canto árabe de alabanza y poco a poco aparecen acordes mozartianos como si se tratara de una danza, que en diferentes tiempos, logra una armonía única y sorprendente. Así tenemos otras maravillosas piezas como Al Sahara donde inconfundiblemente se percibe la esencia del desierto infinito y otras como Al Maghfera donde la música sacra cristiana se une a los cantos islámicos y juntos emprenden un cántico glorioso y celestial (mostrando que es una mentira eso de que cristianos y árabes están condenados a combatirse por siempre).

Evidentemente recomiendo y por mucho esta obra, y todas las otras que ha creado Hughes de Courson, ya que sus viajes musicales a través del tiempo y el espacio son todos dignos de apreciar, pero de ellos hablaremos en otra ocasión. Por ahora dejemos fluir la música del desierto y de los palacios vieneses en una sola melodía llevándonos por mundos y sensibilidades ocultas gracias a la transgresión del orden que apasionadamente nos regala Hughes de Courson en Mozart L'Egyptien 2

Mozart L'Egyptien vol. 2
Virgin Classics - Emi
2005
ASIN: B000AMF7BA

miércoles, 21 de enero de 2009

La Ciudad de los Antiguos Emperadores





Bastian Baltazar Bux había viajado a la pálida luz del amanecer y lo había perdido todo, solo le quedaban algunos recuerdos, ni siquiera la gloriosa espada Sikanda quiso conservar. Y después de mucho vagar por fin llego a la orilla de una especie de valle que descendía suavemente y en el fondo se levantaba una ciudad. O al menos eso parecía, porque mirando con detenimiento a la ciudad, Bastian notó que las construcciones tenían las formas más inverosímiles e irracionales concebibles. Escaleras que llevaban al vacío, arcos construidos a la mitad, torres que colgaban del techo, ventanas por puertas, puertas en el piso, en fin, toda la ciudad daba la impresión de locura.

Bastian no sabia qué hacer, y fue entonces que se dió cuenta que en la ciudad habitaban muchas personas. Todos parecían febrilmente ocupados, llevando de aquí para allá cajas y cestos con innumerables y por demás distintos objetos: charolas, pelotas, lámparas de escritorio, alimentos, cacharros, telas, herramientas, plantas, papeles, instrumentos, pinturas..., en fin, una inmensa mudanza en movimiento. Además su indumentaria era particularmente insólita, pues no vestían ropas comunes sino una colección de alfombras, cortinas, toallas, cajas de cartón, periódicos y cachivaches a guisa de sombreros y accesorios. Bastian intentó hablar con ellos, pero cada vez que interpelaba a alguno de estos inefables personajes se quedaban pensando, reflexionando y rascándose la cabeza en señal de profunda concentración para no decir nada y seguir su camino como si no recordaran las preguntas que Bastian les había hecho o seguían con sus descabelladas actividades como tratar de pegar estampillas postales en pompas de jabón o tratar de rasurar un espejo.

Bastian se encontraba en la Ciudad de los Antiguos Emperadores a donde terminaban tarde o temprano todos aquellos que se habían convertido en Emperadores de Fantasía, o al menos lo habían intentado. Eran humanos que habían viajado a Fantasía y no habían vuelto de nuevo a nuestro mundo. Al principio no querían, ahora no pueden ya.

-¿Por qué no pueden ya?- preguntó Bastian
-Tienen que desearlo. Pero ya no desean nada. Han gastado su último deseo en alguna otra cosa.
-¿Su último deseo?- preguntó Bastian con los labios pálidos. -Entonces, ¿no se puede desear tanto como se quiera?
-Sólo puedes desear cosas mientras te acuerdes de tu mundo. Los que están aquí han agotado todos sus recuerdos. Quien no tiene ya pasado tampoco tiene porvenir. Por eso no envejecen. ¡Míralos! ¿Podrías creer que muchos de ellos llevan aquí mil años e incluso más? Por eso se quedan como son. Para ellos no puede cambiar nada, porque ellos mismo no pueden ya cambiar...


Michael Ende, La historia interminable, p. 358

A Bastian se le vino el mundo encima. Sintió que debía salir lo más rápido de esa ciudad de locos. Pero el camino de entrada es más fácil que el de salida. Aún así esto le fue dicho a Bastian: para salir necesitas encontrar un deseo que te devuelva a tu mundo.

Bastian contaba aun con algunos deseos, por lo que le fue concedida la salida de la Ciudad de los Antiguos Emperadores. Permaneció un rato aún sin moverse. Lo que había sabido lo confundía y desconcertaba ranto que no podía tomar ninguna decisión. Todos sus objtivos y planes anteriores se habían derrumbado de golpe. Le parecía como si, en su interior, todo se hubiera puesto cabeza abajo...Lo que había esperado resultaba ser su perdición y lo que había odiado su salvación.

Op. Cit. 362

Y así dejo Bastian la Ciudad de los Antiguos Emperadores, confundido y tratando de no hacer uso de ÁURYN y conservar sus deseos. Pero los deseos no se pueden provocar ni reprimir a placer. Surgen en nosotros de profundidades más profundas que todas las intenciones, sean buenas o malas. Y surgen inadvertidos.

Sin que Bastian se diera cuenta de ellos, se estaba formando en él un nuevo deseo, que poco a poco iba tomando forma concreta...


miércoles, 7 de enero de 2009

Una año en la historia de la Vida

Recién encontré un video que me ha parecido maravilloso, muestra el poder irresistible de la vida, su flujo incontenible indiferente a nuestras penas y deseos. Sin embargo ¿nuestros deseos qué tan en sintonía están con la vida misma?

Me parece una pregunta legítima, sobre todo en estas épocas donde el flujo de la vida,el "Lifestream" está siendo tan afectado por las actividades humanas. En este breve video puedes ver el poder del Lifestream en acción, su fuerza insondable y avasallante que ofrece un caudal de reflexiones casi tan interminable como la vida misma. ¿Por qué nos aferramos a la que cambia queriendo que no cambie? ¿Por que deseamos controlar el flujo de la vida con límites, fronteras, mediciones y alteraciones? ¿Por qué nos enemistamos con el tiempo y su fluir y vemos que entre más exactas son las milésimas de segundo del cronómetro más rápido se nos van los días? ¿Por qué no fluir con la vida misma a su tiempo, que es de hecho, nuestro propio tiempo?

Ahí, ciertamente, hay un misterio y lo más delicioso es precisamente eso, el misterio, yo por mi parte trataré de fluir con el Lifestream y permitirme el placer estar y ser en cada estación del año...

domingo, 4 de enero de 2009

All at sea

Hay momentos para estar solo. En la cultura mexicana parece que estar solo es lo peor que le puede pasar a uno. Se amenaza a los niños con castigarlos y dejarlos solos en sus cuartos. Se amenaza a los hombres y mujeres de no pasar de ciertas edades y no tener pareja, de no de no sentar cabeza, de desarrollar determinadas habilidades domésticas deseables, no sea que se vayan a quedar solos. El solitario es entonces un ser raro, del que hay que desconfiar, o tenerle lástima. Sin embargo, al voltear el cristal vemos que hay un temor inmenso a estar solo, porque estando solos estamos sólo con nosotros mismos.

Hay momentos indispensables en la vida para estar con uno mismo, para permitirse pasear lentamente dentro de uno mismo, Jamie Cullum, músico británico, canta a estos momentos con delicioso jazz y exquisita poesía, invita a ir a altamar y no oír nada más que el sonido de las olas y de la propia respiración, reencontrarnos. Viaja, si te apetece, y descansa...all at sea...

All at sea

I’m all at sea
Where no one can bother me
Forgot my roots
If only for a day
Just me and my thoughts
Sailing far away

Like a warm drink it seeps into my soul
Please just leave me right here on my own
Later on you could spend some time with me
If you want to, all at sea

I’m all at sea
Where no-one can bother me
I sleep by myself
I drink on my own
I don’t speak to nobody
I gave away my phone

Like a warm drink it seeps into my soul
Please just leave me right here on my own
Later on you could spend some time with me
If you want to, all at sea

Now I need you more than ever
I need you more than ever now

If you don’t need it every day
But sometimes don’t you just crave
To disappear within your mind
You never know what you might find
So come and spend some time with me
And we will spend it all at sea

Like a warm drink it seeps into my soul
Please just leave me right here on my own
Later on you could spend some time with me
If you want to, all at sea

Ooooh
If you want to, all at sea
If you want to


domingo, 28 de diciembre de 2008

Contra la incertidumbre

Cada vez más el mundo se ve de forma menos directa. Cada vez más vemos el mundo a través de numerosos dispositivos que paradójicamente nos acercan al mundo de forma más inmediata pero más indirecta, menos real y más virtual. De este modo muchos de nosotros que quizas nunca llegemos a tener los medios para viajar a varias partes del mundo lo hemos conocido por medio de algún medio: un estoico atlas fortuito en la biblioteca familiar o alguna enciclopedia en la escuela. Hojear para muchos de nosotros fue sin duda el primer contacto con el mundo que ha sido y que es. Luego están las películas y los documentales en la televisión. La caja de bulbos ha evolucionado para acercarnos en alta definición los detalles que teniamos acceso cuando nos eran relatados por algún afortunado que ya había estado en el lugar.

Y hoy con al advenimiento de la era de la información nos acercamos al mundo de forma más personal y más sofisticada, pero quizá no más cierta y fidedignamente. La cuestión de la veracidad en los medios se vuelve un imperativo categórico en esta época. La Wikipedia, la organización del conocimiento más grande que se haya empredido en toda la historia de la humanidad, requiere de constantes ajustes y revisiones debido a que, de hecho, cualquier persona puede ingresar una entrada a la enciclopedia universal. No, este post no es un llamado a establecer nuevas inquisiciones ni a anónimos poderes censores. Aspira a algo más sencillo, pero más imprescindible: la crítica.

La riqueza de fuentes de información no es motivo de rechazo o advertencia fascista, al contrario, es síntoma de libertad. Sin embargo, una era de la información no es ni de cerca lo mismo que una era del conocimiento, y hacia allá dirigimos nuestros esfuerzos. La información consiste en el dato simple, fuera de contexto, de nociones sobre su origen, su función ni su intención. El conocimiento es el systema, es decir, el todo, es el dato dentro de su medio ambiente, su historia, su paradero, es el dato orgánico, la información ecológica, como se dice en ciertos círculos.

Lo que vemos con alarma es la abundancia de información, la pletórica enormidad de datos y la casi nula preocupación por cuestionar su veracidad, con las graves consecuencias que esto puede traer. Los medios de comunciación en su mayor parte, están al servicio de los poderosos, haciendolos pregonar con sistemática insistencia determinados contenidos de información, que a fuerza de ser repetidos, terminan por convertirse en verdades para una amplia capa de la sociedad que no ha podido (o no quiere) acceder a otras fuentes de información ni mucho menos a cuestionar lo que se dice en los medios.

Esta falta de capacidad crítica es peligrosa, pues justifica muchas cosas. Si las personas no son críticas y suelen creer lo que se enteran por los medios, no corroborando tales informaciones, son con mayor frecuencia objetos de múltiples y repetidos engaños. Así, por citar un grave ejemplo, vemos que lso gobiernos emprenden una lucha contra el terrorismo, y la palabra se repite infinitesimalmente todos los días, y en ese discurso agresivo, destructor, necrófilo, xenófobo, se introduce la necesidad de hacer lo que sea para luchar contra el terrorismo, por erradicarlo del mundo, porque atenta contra la libertad y la seguridad. De este modo, las personas que a diario ven noticias sobre secuestros, robos, guerras, atentados, poco a poco va entrando en temor y en ese temor estará dispuesta a aceptar las medidas que los gobiernos consideren como "necesarias" para salvaguardar esa libertad. En los Estados Unidos y en Gran Bretaña, estan medidas incluyen el hecho de que se puede detener a cualquier persona sin una orden de aprensión y sin mediación de juicio alguno, que se puede entrar a cualquier casa y revisarla sin avisos ni permisos de ninguna autoridad y que mucha información personal puede ser utilizada y revisada sin consentimiento de nadie. Cualquier parecido de lo anterior con las medidas tomadas por Hitler cuando subió al poder no son pura coincidencia.

El conocimiento, como furto de la reflexión crítica, nos hace darnos cuenta de la realidad y ver que la realidad somos nosotros y no lo que dicen los medios que somos nosotros. La crítica es un ejercicio indispensable para el conocimiento, permite observar tanto lo propio como lo ajeno, lo similar y lo diferente y transigir con ambas cosas. Nos permite ver los dos lados de la historia, que todas las historias tienen. al hacerlo nos conocemos más y conocemos mejor a los demás y a la realidad. Un escéptico no es el que no cree en nada, sino el que busca que hay detrás de lo que se dice, el que se satisface en las pruebas fidedignas y no se amilana por las dudas. Pero estos son los que menos quieren los poderosos, porque al estar despiertos, intervienen en sus formas de dominio: consumismo, moda, guerra, crisis económicas que ellos mismo causan, medio de comunicación inverosímiles....

Tú ¿te informas o generas conocimiento? ¿Confrontas tus puntos de vista o te encierras en tu enfoque o te adaptas al de los demás? Tú ¿Qué tan despierto estás? Aguas, en esto nos jugamos nuestra libertad...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Miles de estrellas en el boulevard


En el surgir de una ilusión, late más fuerte mi corazón:
son esas cosas maravillosas
que nacen de actuar con pasión y decisión

Todo surgió en un boulevard, justo en la noche de Fin de Año. Era el paseo normal para ver la ciudad iluminada con miles de pequeñas luces antes de la cena. Y justo al pasar por la plaza principal, en medio del más hermoso valse fue que te ví. El baile comenzó al instante, las parejas inundaron el parque, tus ojos perdí de vista. Las notas de la música llenaban de calidez el alma mientras te buscaba y no te hallé, mejor aun tú a mí, justo debajo de un farol de muérdago adornado.

Y em tomaste de la mano y siguendo los compaces musicales empezamos el baile
enmedio de las estrellas del boulevard.
Bailando y mirándonos nos fuimos conociendo, con palabras simples y claros gestos,
almas en sintonía, pasión y alegría.
No terminaba un año, iniciaba una vida.

La luna subiendo está, miles de estrellas en el boulevard,
son esas cosas maravillosas que se llevan en el corazón.
Nunca pensé que podría pasar, nunca pensé que se haría realidad,
pero el milagro pasó y aqui estás hoy.

Una total y genial libertad, un sueño hecho verdad,
un pensamiento fino y singular que me hace bailar.

Un amor de verdad, magia tan especial,
que me eleva del fondo de este boulvard
y me hace a mi soñar.


domingo, 7 de diciembre de 2008

Lost and found
















Hasta las cosas más raras pueden ser encontradas en las oficinas de objetos extraviados o "lost and found" como se dice en inglés. Entre la prisa, el gentío y las distracciones los olvidos y pérdidas de los objetos más diversos son lo común en aeropuertos, estaciones de trenes, terminales de autobús, museos, cines y demás lugares públicos.

Alguna vez he tenido que hacer uso de estos servicios ya que alguna vez perdí mi cartera, alguna persona la devolvió a la escuela donde estudiaba y yo perdí la cartera a kilómetros de distancia. Si bien la anécdota es hermosa y afortunada no será el objeto este ocasión.

Si pierdo algo de mí, no algo físico, sino algo de interior, me gustaría que hubiera una oficina para ello, pero no la hay. Perder algo del interior es un proceso relativamente difícil, por contradictorio que parezca, ya que hay que esforzarse bastante para dejar atrás algo de uno. Hay que ser sistemático y consistente en olvidos, faltas de atención y llamadas de emergencia de nuestra conciencia, advirtiendo que estamos haciendo algo que no nace del corazón, sino por contingencia social. Pasado ya algún tiempo es cuando se de uno cuenta de que ya se es distinto y se ha dejado algo atrás, a veces es algo fácil darse cuenta, a veces no. Los adultos al trabajar, al entregarse al mundo de lo serio y responsable se olvidan luego de jugar y ya no es igual cuando por casualidad se ven en la posibilidad de volverlo a hacer.

Pero imaginemos que si hay una oficina de lost and found para cosas interiores ¿Qué irías a buscar? ¿Qué cosas habría en tal oficina? No se si tal fantasía genere soluciones, pero lo que si se es que de algún modo yo estuve en ella y recuperé algo que pensé que había perdido, y una lágrima rodó cuando lo encontré. Y fue precisamente esa lágrima. El llanto sincero ante los dolores del alma. El llanto de dolor por uno mismo, que nos aleja de la lástima y de la falsa condolencia y nos acerca a la verdadera compasión, a vernos con ternura y respeto, y a dolernos por las faltas y los aciertos, por los daños a nuestra propia persona, y lavar, purificar tales señas con las lágrimas.

Llorar no tiene nada de malo, la ausencia de las lágrimas por lo contrario no puede ser signo de bienestar. Las lágrimas, desde su orignen fisiológico tienen la función de limpiar, ¿por qué no dejarlas cumplir con su función?

Feed the Fish

Help Wikipedia

Wikipedia Affiliate Button